ESTIMULACIÓN TEMPRANA Y DESARROLLO INFANTIL

Aquí podrás encontrar artículos relacionados con la Estimulación Temprana y el desarrollo neurológico infantil. Sobre la importancia de que el desarrollo sea el adecuado y cómo podemos, a través de la Estimulación, ayudar al niño para que así sea. Cualquier déficit en el desarrollo es susceptible de acarrear desórdenes de atención, relación y comportamiento.
Una vez que surgen este tipo de problemas será necesaria una estimulación más que "temprana", de tipo terapéutico. También podrás leer sobre este tipo de estimulación en este blog. La encontrarás bajo el término de "organización neurológica".


viernes, 27 de febrero de 2015

UN 50% DE LOS NIÑOS PADECE UNA DISFUNCIÓN VISUAL QUE DIFICULTA SU APRENDIZAJE

Artículo aparecido en

"LA VANGUARDIA"
 19/02/2015 - 13:36h Barcelona, 19 feb (EFE).-

 Un 50 % de los escolares padece alguna disfunción visual que dificulta su aprendizaje, según un estudio que ha presentado hoy el Colegio Oficial de Ópticos Optometristas de Cataluña (COOOC), tras analizar a 6.402 niños de 197 escuelas de Cataluña.
"Según los resultados, un 6,2 % de los alumnos encuestados tiene un defecto visual y otro 41,8 %, algún síntoma sospechoso sobre la existencia de un problema visual", ha informado en rueda de prensa el presidente del COOC. Alfons Bielsa.
El COOC, en colaboración con 400 ópticos optometristas, ha llevado a cabo 6.402 encuestas a alumnos de 197 escuelas en Cataluña en lau primera etapa de la campaña "Visión y aprendizaje", que ha llegado al 9 % de los escolares del último curso en Cataluña.
La campaña tiene como objetivo "educar a los alumnos de un modo ameno, divertido y didáctico para que cuiden su salud visual en todas las etapas de su vida y detectar dificultades", ha asegurado Alfons Bielsa.
Las 6.402 encuestas también revelan que el 7,9 % de los niños encuestados ve borroso y/o ve doble siempre que lee o estudia, algo que a un 37 % le pasa con frecuencia.
Según la especialista en visión y terapia visual del COOC, Dolors Muñoz, "ver borroso lo asociamos a la necesidad de gafas graduadas, pero equivocarse al copiar de la pizarra puede estar causado por un problema de memoria visual o por una incapacidad de mantener el enfoque".
También añade que el problema de cambio de enfoque "se puede solucionar entrenando esta habilidad con ejercicios de terapia visual".
El Colegio de Optometristas ha manifestado también que han puesto en marcha la segunda edición de su campaña para el curso 2014-2015, que seguirá contando con el apoyo de la Generalitat porque "es básico seguir creando consciencia sobre la importancia de la visión", ha declarado el gerente del Consorcio de Educación en Barcelona, Manel Blasco.
La campaña se dirige principalmente a alumnos de 6º de Primaria, ya que, según los expertos, es una edad en la cual las demandas visuales para un buen rendimiento académico aumentan de forma importante.
Los expertos también alertan de que uno de cada tres casos de fracaso escolar está causado por un problema de visión, y un reciente estudio afirma que un 30 % de los niños presentan síntomas determinados como falta de concentración, que nunca se llegan a relacionar con la vista.
Otros síntomas de alerta son desde errores al copiar palabras de la pizarra, dolor de cabeza, ojos llorosos, picor, parpadeos constantes, sensibilidad a la luz o acercarse mucho al papel utilizando el dedo como indicador al leer.



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miércoles, 25 de febrero de 2015

VIOLENCIA OBSTÉTRICA EN EL NACIMIENTO. VÍDEO



Porque somos muchas las mujeres que sentimos que nos "robaron" los momentos más importantes de nuestra vida, sin razón y en nombre de una absurda "ciencia" que nos aleja de lo natural y lo complica todo convirtiendo una experiencia única y maravillosa en dolorosa y difícil tanto para la madre como para el niño (especialmente para el niño).
Gracias a Ángeles Hinojosa y a la Plataforma por los Derechos del Nacimiento por la gran labor que hacen en favor de una concienciación sobre la violencia en el nacimiento.





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martes, 24 de febrero de 2015

¿POR QUÉ ME SIENTAN?

¿Por qué me sientan?

8 abril, 2013 by Moverse en Libertad

 Nunca me gustó la idea de sentar precozmente a los niños. En un inicio las razones eran más relacionadas con lo músculoesquelético, evitar el estrés en las articulaciones en formación, principalmente columna y caderas… Hoy sigo evitando poner a mi pequeño en posiciones que no logra por sí mismo, pero las razones van mucho más allá de lo meramente físico, hoy las razones tienen que ver con el desarrollo emocional y cognitivo, con la nutrición sensorial y la formación de un ser de acción. Vamos desgranando el choclo.

Sentar prematuramente a los bebés es una práctica muy frecuente en nuestra sociedad. Ya en los años 50, la pediatra Emmi Pikler describía lo extraño que le parecía esta práctica tan usual y cómo esos bebés, que eran sentados prematuramente, mostraban un desarrollo postural tan distinto a los niños que se mueven en libertad. Ella planteaba que los pequeños se mostraban tensos y más rígidos, “como si se hubieran tragado un palo de escoba”, una tensión muscular absolutamente esperable para el desbalance que significa ser puesto en una posición vertical, cuando aún no se ha trabajado la musculatura anti gravitatoria en planos horizontales (pasar harto tiempo de guatita cuando ya logra girar). De esa manera, cuando a un niño se le impone una postura que aún no logra por sí solo, también se le impone la exigencia y se le marca un ritmo.

Hace un par de años, cuando presentaba el enfoque Moverse en Libertad en una audiencia de estudiantes, kinesiólogos y educadoras partí preguntando: “¿A qué edad se sientan los niños por primera vez?”. Todos comenzaron a hacer predicciones. Algunos dijeron 6 meses, otros propusieron entre los 4 y 5 meses… y otros dijeron 8 meses. Lo consistente fue que no había consenso al respecto. Y es que si partimos por el principio, tendríamos que analizar si todos entendemos lo mismo por “se sienta por primera vez”. No es extraño que nos preguntemos qué es “sentarnos”, porque da la sensación que en el mundo infantil hay diferencias significativas entre “permanecer sentado” y “sentarse”, me explico: que un niño permanezca sentado, para algunos, quiere decir que es puesto por un adulto en esta postura y, dado que ha sido expuesto muchas veces a ese desequilibrio, ha logrado sortear el desbalance y mantenerse en la posición. No obstante, si este pequeño se cae o resbala, no puede volver a esa postura por sí mismo. Desde un punto de vista distinto, sentarse es una postura que el niño construye a partir de otras posturas de transición y movimientos, no requiere ejercicios ni entrenamientos. Observando su movimiento espontáneo, un bebé se sienta solo después de girar hacia ambos lados, después de arrastrarse y pivotear; en general, se sentará solo cuando comience a gatear y, tomando como referencia los estudios de Emmi Pikler, eso es algo que suele suceder alrededor de los 9 meses…sí, 9 meses.


En consecuencia de lo anterior, comprenderemos que no sentar a un niño hasta que lo haga por sí sólo determina que los adultos debemos acompañar esos 9 meses y, dada la costumbre instalada, convencer al resto de los adultos que en realidad el hecho de que no permanezca sentado no es un signo de alarma de un retraso del desarrollo psicomotor. Desde mi experiencia profesional y personal quiero ser enfática, puesto que pienso que un niño que no es sentado precozmente y es expuesto a un ambiente estimulante y seguro de exploración, es un niño que desarrollará el desplazamiento mucho antes. Cuando un pequeño de 6 meses descubre los giros y descubre que si gira más de una vez puede alcanzar ese objeto que le llama la atención, comenzará a desplazarse. Eso significa que no debe esperar a gatear o caminar para lograr metas más altas, para llegar a lo que se propone, para sentirse seguro en su cuerpo y a la vez, sentir que es cuerpo activo en el espacio. En consecuencia, sus relaciones espaciales son más ricas, comienza a relacionarse con límites y se convierte en un explorador activo del ambiente.

Cuando un niño es sentado precozmente* y es “puesto a jugar” en esta postura lo más probable es que necesite asistencia constante para tomar y explorar los distintos objetos que los adultos le proponen. De esta manera, necesitará asistencia para obtenerlos y volverlos a tomar si se le caen. Así, llantos o distintos llamados pueden ser una constante al reaccionar a lo que sucede en su entorno. Un niño que explora en el suelo con las posturas y movimientos que domina, no necesita de esta asistencia constante, es capaz de conseguir lo que se propone utilizando su cuerpo, o es lo suficientemente flexible para cambiar el objeto de interés por otra cosa que esté en su camino. Ésta es una de las razones que llevaron a Emmi Pikler a titular uno de sus libros como “Bebés tranquilos, madres satisfechas” (“Peaceful babies, contented mothers”) puesto que los bebés autónomos no necesitan constantemente al adulto y los adultos pueden desarrollar otras actividades, sin sentir que están descuidando a sus hijos. Por otra parte, si un niño sentado precozmente, sus piernas no se activan y se transforman en un soporte de la postura. Las piernas de un niño que se mueve en libertad son activas, móviles y flexibles, son parte de los giros e importantes motores del arrastre. En consecuencia, esos pequeños cerebros también tienen toda el área de recepción de información sensorial -proveniente de músculos, piel, articulaciones- en constante activación, el mapa del cuerpo es más nutrido y, por consiguiente, más complejo y completo.


Y así, podríamos continuar con muchas más razones sobre por qué debiéramos evitar la práctica social de sentar prematuramente a nuestros más pequeños. Quizás la última es pensar cuanto tiempo pasará ese pequeño sentado durante su vida… lo más probable es que, como la mayoría de nosotros, pase gran parte de esta en esa posición, por lo tanto, ¿qué tanto apuro tenemos? Mejor regalémosle el espacio para nuevas exploraciones… ¡y qué mejor que esos meses para descubrir activo el mundo que nos rodea!


Si ya has sentado a tu pequeñ@ y estás interesad@ en conocer herramientas prácticas para volver atrás, te recomiendo el siguiente artículo:
“Qué hacemos cuando queremos volver atrás:guía práctica”



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jueves, 19 de febrero de 2015

"ESTRABISMO Y OJO VAGO", POR PILAR VERGARA


Estoy leyendo el libro y sorprende porque lo coges casi con tantas ganas como una novela apasionante.
Aún siendo un libro sobre un tema con el que no estoy directamente involucrada, me está interesando muchísimo. Es sencillo de leer, gráfico, con imágenes y anécdotas... Y Pilo te ayuda a ponerte en el lugar de los niños con estrabismo, que llevan parche y tienen tantas dificultades de una manera que marca un antes y un después en la forma que tenemos de concebir estos problemas.
Absolutamente recomendable para "todos los públicos" y absolutamente necesario para los padres de niños con ambliopía o estrabismo (¡si es tu caso, por favor no des un paso hasta haber leído este libro!).
La autora dice que sueña con un día en el que trabajarán en colaboración todos los profesionales de la visión, ojalá este sueño se cumpla... Pero mientras tanto, tenemos un fantástico documento lleno de información contrastada y avalada por estudios científicos presentada de la forma más amena. Asoma la pasión y el amor por la profesión (la optometría comportamental) en cada una de sus líneas.

Rosina Uriarte

Para que conozcáis a Pilar Vergara y la labor que realiza, os dejo esta entrevista.





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jueves, 5 de febrero de 2015

"JAMÁS PENSÉ QUE TRATARÍAN CON REIKI O MAGNETISMO EN LOS HOSPITALES PÚBLICOS"

A pesar de no mencionar métodos de organización neurológica, que buscan la maduración cerebral, (y sobre los que trata principalmente este blog), este artículo supone una voluntad de acercamiento entre diferentes enfoques terapeúticos y una esperanza para quienes deseamos que esto se convierta en una realidad.


PUBLICADO POR EL DIARIO VASCO.COM

Francisco Barnosell: «Jamás pensé que tratarían con reiki o magnetismo en hospitales públicos»


  • NEURÓLOGO Y REHABILITADOR, Tras ver cómo dos pacientes a los que daban meses llegaron a vivir 8 años, empezó a investigar terapias complementarias
Médico, hijo de médico, Francisco Barnosell empezó hace una década a preguntarse por qué algunos pacientes desahuciados escapaban de la muerte. Este neurólogo y rehabilitador experto en la electromiografía, una técnica de diagnóstico neuromuscular, comenzó a investigar sobre terapias complementarias e impulsó la Asociación de Médicos, Terapeutas y Sanadores (AMYS), que el año que viene celebrará su cuarto congreso en el campus de la UPV/EHU de Donostia. Barnosell, autor de un blog bajo el seudónimo Paco Lacueva y del libro 'Entre dos aguas' (Luciérnaga), visita este fin de semana San Sebastián para participar en el comité organizador del encuentro.
"El paciente que entiende el alcance de su enfermedad se cura antes y mejor"
"La parte mala del gran aumento de terapeutas es que hay mangantes que no están preparados"
"Hay que hacer estudios serios para ver cuál de las 187 terapias podemos integrar a la medicina"

¿Cómo surge su interés por investigar las terapias complementarias?
Tras ver cómo unos pacientes se habían curado por medios no médicos, casos graves de personas desahuciadas. En dos enfermos concretos vi como médico que iban a durar poco, entre tres y seis meses, y vivieron entre 7 y 8 años. Luego murieron. Pero de 6 meses a 8 años hay un abismo. Casos muy muy graves que se hayan escapado he visto muy pocos, pero sí he visto esa demora en casos no tan graves. Empecé a investigar y me encontré con que había un par de sanadores por un lado, un curandero por el otro... Y lo plasmé en un libro escrito desde el punto de vista notarial: soy un notario que se pasea por mil sitios y escribo lo que veo.
¿Alguna vez le han reprochado haber dejado de ser un médico 'serio' o convencional?
No, en absoluto. Lo que pasa es que en Cataluña es diferente a otros lugares, aquí estamos quizás más avanzados en esto e incluso muchos hospitales públicos hace 2-3 años empezaron a hacer tratamientos energéticos tipo reiki o magnetismo, algo que jamás hubiese dicho que fuese posible.
¿Y hace 15 años se imaginaba que estudiaría estas terapias?
¡Qué va! Hace 15 años me reía de estas situaciones, pero poco después entré de golpe y empecé a ver que funcionan.
Pero muchas de estas terapias no se pueden probar empíricamente...
Ese es el problema. Yo he contado 187 técnicas, aunque hay hasta 300 pero el resto son mezclas, y la mayoría no son demostrables. Se demuestran con resultados en pacientes, con su mejoría, pero no hay una prueba que lo corrobore. Es el problema que nos encontramos, porque el médico quiere pruebas: resonancias, analíticas, radiografías... Y muchas veces esto no se ve, pero otras sí. Por ejemplo, en el mejor hospital del mundo en oncología, el Anderson en Estados Unidos, usan una docena de técnicas comprobadas, como musicoterapia, meditación, nutrición, alguna energética... En España ahora estamos en plena revolución, hay médicos que trabajan en la medicina alternativa, el nombre que se emplea para unir la medicina convencional con las terapias. En Cataluña hay un espíritu de colaboración y aquí un médico no tiene inconveniente en enviar al paciente al terapeuta.
Así que no reniega de la medicina tradicional o convencional.
Sigo trabajando en la medicina convencional, lo que hago es utilizar herramientas de terapias complementarias para hacer mi labor. Lo primero es la medicina, eso ha de quedar clarísimo.
El pasado fin de semana se creó en Madrid la Sociedad Española de Medicina Alternativa. Ha habido un crecimiento exponencial brutal de muchos terapeutas, no médicos, haciendo todo tipo de terapias. La parte buena es que se ha investigado mucho y se ha relacionado mucha gente de la medicina, y la mala es que como en otros lados hay mangantes que quieren vivir del sistema sin estar preparados. Para esto estamos los colegios de médicos, para ejercer cierto rigor y control.
¿Le escriben muchos colegas?
Cada semana recibo más de cien correos electrónicos y la mitad son de médicos, enfermeras, farmacéuticos, fisioterapeutas y psicólogos.
¿Cómo trata a un paciente que entra por primera vez en consulta?
Tratas de que en cinco minutos se rompan esas barreras de intimidad y puedas entrar dentro de él con empatía. Sobre todo se trata de escucharle y entender, explicar el cómo, el cuándo y el por qué de esa enfermedad. Por ejemplo, un paciente con un problema en la espalda, en una vértebra. El tratamiento básico y clásico sería pedir una resonancia, una radiografía, un tratamiento de rehabilitación o una operación. Yo quizás pregunto más allá: ¿Y desde cuándo lo tiene? Hace un año. ¿Y qué le pasó hace un año?, y no me refiero a que cogiese un peso... ¿Se separó, hubo un 'crack' en su familia, en su trabajo, para que yo pueda entender esa carga que lleva en esa espalda?
¿Y qué tratamiento plantea?
Sigo con las pautas clásicas: primero medicina, rehabilitación y, al mismo tiempo, en función de caso, hay más de cien terapias que podemos usar. Sobre todo desde el punto de vista emocional.
¿Cuáles son las terapias más empleadas?
El abanico es enorme y hemos de acotarlo un poco. Hemos hecho seis grupos: las terapias integrales, las terapias mente y cuerpo, las biológicas, las de manipulación del cuerpo, las energéticas y vibracionales y las ambientales del bienestar y de vida sana. Ahí se incluyen las 187 terapias. Las que están en algunos hospitales, digamos que aprobadas, son: arteterapia, reiki, terapia lumínica, musicoterapia, acupuntura, fisioterapia, nutrición, ejercicio físico, yoga, tai chi, psico-oncología, gestión de emociones, relajación, meditación guiada... Las que más en boga están son las energéticas, como la magnetoterapia, reiki, sanación energética, y luego hay otras muchas, como sofrología, constelaciones, genograma, descodificación... Lo que sucede es que algunas de estas terapias se incorporan pero los estamentos médicos oficiales no tienen ni idea que está pasando. Lo que se trata es de hacer un estudio firme y serio par ver de todas estas cuáles podemos incorporar en la medicina. Por eso se me ocurrió crear un espacio común para médicos, terapeutas y sanadores, que es como un sacrilegio, y he conseguido que salgan a la luz tanto médicos como terapeutas.
Estas terapias complementarias, ¿curan o ayudan?
Depende de los casos y de la profesionalidad de quien lo hace. Empezaron los terapeutas y los médicos han cogido la batuta. Pero no nos engañemos: normalmente no verá a un médico que haga más de 2 ó 3 terapias. Un terapeuta podrá hacer 15 ó 20, y necesitamos que esos terapeutas nos ayuden. En eso estamos trabajando en AMYS y hemos conseguido que haya un seguro de responsabilidad civil y que tengan un título universitario: a partir del año que viene habrá un espacio universitario para convalidar títulos y hacer cursos de medicina alternativa. Así se pueden integrar en el sistema de salud, primero en la red privada y luego en la pública.
¿Hasta qué punto el interés o la convicción personal influye en la curación o en la evolución de un paciente?
Es vital, el paciente que entiende el alcance de su enfermedad se cura antes y mejor. No hay que esconderle nada al paciente y hay que conseguir esa complicidad. Pero mi labor, al menos en el futuro cercano, es establecer unas pautas de rigor científico para determinar cuáles de estas ciento y pico terapias funcionan empíricamente, porque funcionar funcionan muchas, pero a los médicos no nos sirven si no hay una demostración detrás. También hay que trabajar un código ético, tanto profesional como económico. Y luego abrir espacios profesionales, desde el punto de vista de colegios de médicos y médicos asociados, para establecer un punto común para poder desarrollar estas técnicas. En hospitales americanos lo han estudiado y tenemos 15 técnicas pero yo creo que algunas más se pueden incorporar.

martes, 3 de febrero de 2015

LAS EXPERIENCIAS CONSTRUYEN LA ARQUITECTURA CEREBRAL.


Traducción del vídeo:

Las experiencias del niño durante sus primeros años de vida tienen un permanente impacto en la construcción de la arquitectura del cerebro en desarrollo. Los genes sientan las bases, pero son las experiencias las que configuran el proceso por el cual se determinará si el niño tendrá un desarrollo cerebral fuerte o no, lo cual afectará a su aprendizaje, comportamiento y salud en el futuro.
Durante este importante período de desarrollo cerebral, billones de células cerebrales llamadas “neuronas”, se envían señales eléctricas para comunicarse entre ellas.
Estas conexiones forman circuitos que se convertirán en los cimientos de la arquitectura del cerebro.
Los circuitos y las conexiones proliferan a un paso muy rápido y son reforzados por el uso repetido de los mismos.
Nuestras experiencias y el entorno deciden qué circuitos y conexiones se utilizarán más. Las conexiones que son más utilizadas se fortalecen y se vuelven permanentes, mientras que las conexiones menos utilizadas, acaban despareciendo en un proceso natural llamado “poda neuronal”.
Los circuitos con más uso crean veloces vías por las que viajen señales neuronales a través de las diferentes áreas del cerebro.
Los circuitos más simples son los primeros en ser creados y serán la base de otros circuitos más complejos que se construirán más tarde.
Gracias a este proceso, las neuronas crearán fuertes circuitos y conexiones entre las emociones, destrezas motrices, el control del comportamiento, la lógica, el lenguaje y la memoria durante el temprano y más crítico período del desarrollo.
Con el uso repetido, estos circuitos se vuelven más eficientes y conectan con otras áreas cerebrales más rápidamente.
Aunque se originan en determinadas áreas del cerebro, los circuitos están interconectados. No puedes contar con un tipo de destreza sin las demás, que la sustentan. Igual que en la construcción de una casa, todo está conectado y lo que viene primero crea los cimientos de todo lo que habrá de venir después.


jueves, 29 de enero de 2015

CURARSE EN SALUD: INTEGRACIÓN SENSORIAL EN LOS NIÑOS

Publicado en http://www.sermadridsur.com/noticias/curarse-en-salud-integracion-sensorial-en-los-ninos_30385/
Entrevista a Sara Jorquera

La forma de procesar los estímulos sensoriales del entorno, tiene un gran impacto en nuestras habilidades, sentimientos, pensamientos y acciones. El menor cambio en esa forma de procesar, puede tener un gran impacto en nuestras habilidades académicas, laborales, sociales... Es decir, cuando un niño no procesa correctamente los estímulos sensoriales de su entorno, sus habilidades de desarrollo pueden verse afectadas.



 “La integración sensorial es la capacidad de procesar correctamente los estímulos sensoriales de nuestro entorno, y generar las repuestas adecuadas” explica Sara Jorquera, directora del Centro de Atención Temprana Aytona ‘Jugar y Crecer’.

Es un proceso inconsciente del cerebro, “ocurre sin que haya que pensar en él conscientemente, como por ejemplo la respiración”, y organiza la información que detectan los sentidos. A través de él se da significado a las experiencias clasificando toda la información y seleccionando lo importante. “Como escuchar al profesor e ignorar el resto de los ruidos de la calle” matiza Jorquera que apunta que también “nos permite actuar o responder a la situación que experimentamos de un modo significativo”, lo que se conoce como respuesta adaptada.
 Tal es así que este proceso constituye la base del aprendizaje académico y comportamiento social. Los problemas de procesamiento sensorial, “interpretar correctamente los estímulos sensoriales”, están relacionados con un mal funcionamiento neurológico y en estos trastornos, el cerebro no sabe trabajar de forma funcional.
 El Sistema Nervioso debe organizar todas las sensaciones para que la persona pueda moverse y aprender a comportarse de manera productiva.
 “El cerebro localiza, clasifica y ordena las sensaciones, igual que un agente de tráfico organiza el tráfico en un cruce y cuando las sensaciones fluyen de forma organizada o integrada, el cerebro las utiliza potencialmente para crear percepciones, comportamientos y aprendizaje” señala la directora del Centro de Atención Temprana Aytona ‘Jugar y Crecer’, “cuando el flujo de sensaciones es caótico, la vida puede ser como un embotellamiento de tráfico en hora punta. Eso sí, no hay que olvidar que este agente de tráfico, necesita ser entrenado para poder ejecutar correctamente esta tarea de dirigir, puesto que en caso contrario, puede crear un caos a nivel neurológico, generando respuestas incorrectas, que no se adaptan al entorno”.
 Cuando el niño no tiene las habilidades necesarias para procesar de forma correcta las informaciones que percibe a través de los sentidos, se habla de “problemas en la integración sensorial”; en este caso los niños pueden no saber cómo reaccionar a las situaciones nuevas, porque no saben responder correctamente a los estímulos sensoriales que reciben y esto se ejemplifica en dificultades para aprender a hablar, retrasos psicomotrices, dificultades de aprendizaje, problemas de comportamiento por no saber reaccionar ante las distintas situaciones… “Cuando el niño tiene problemas para interpretar las sensaciones, sus respuestas pueden verse alteradas” concluye Jorquera.

 Más información en www.terapiainfantil.es.



 
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